Minería de vertederos, una solución a la acumulación de residuos

Escrito por Greene

08 de abril de 2015

Se estima que en 2001 existían más de 8.000 vertederos en España. Para el año 2010 y con la implementación de una legislación ambiental más restrictiva, tan sólo se contaba con el número de 142 vertederos controlados (véase la evolución en la imagen adjunta). En términos cuantitativos, estos vertederos controlados han presenciado un aumento de 500.000 toneladas de residuos por año durante los últimos 20 años (desde 1990 a 2010).

Obviando la problemática contaminante asociada a lixiviados y emisiones de los vertederos, se ha comenzado a valorar el potencial de recursos contenido en los mismos.  Así, estas instalaciones se consideran hoy en día como fuentes de metales valiosos además de tierras raras, elementos de escasez en la corteza terrestre.

Actualmente se ha desarrollado el término internacional urban mining, haciendo referencia a la recuperación de estos metales (férricos y no férricos) para la fabricación de nuevos productos. Dentro de este concepto, se engloba landfill mining,  consistente en la recuperación de materiales residuales depositados en vertederos para su uso posterior como materiales secundarios y, cuando esto no sea posible, para su valorización y reaprovechamiento energético.

Este proceso, cada vez más impulsado por las economías, se ha desarrollado principalmente en Estados Unidos, y últimamente ha cobrado impulso en Europa y Asia. En un principio, las administraciones comenzaron a aplicar la minería urbana para la limpieza y desmantelamiento de vertederos que ocupaban un medio natural al que el emplazamiento del vertedero perjudicaba. Recientemente, este movimiento se lleva a cabo con objetivo de recuperar materiales beneficiando intereses tanto ambientales como económicos. Empresas de desarrollo de tecnologías de plasma, incineración,  gasificación o incluso compostaje apuestan cada vez más por estas fuentes de combustible.

Según estudios realizados sobre los residuos valorizables en los vertederos españoles, estas instalaciones pueden contener del orden de un 50-60% de un material tipo suelo o tierra, un 20-30% de combustibles, un 10% de materiales inorgánicos y un pequeño porcentaje de metales. Ha de tenerse en cuenta que lo metales obtenidos de dicho proceso tienen un valor inferior en el mercado con respecto a sus homónimos vírgenes, especialmente en el caso de los productos más sensibles a la degradación. Sin embargo, la recuperación de estos materiales puede aliviar la exportación de metales en cierta cantidad.

Para una correcta aplicación y obtención de beneficio en la minería urbana, se requieren no obstante una serie de criterios requeridos sobre los vertederos seleccionados. La estabilidad de los taludes a la hora de las operaciones, la priorización de vertederos más pequeños, la edad del vertedero o la distancia al núcleo más cercano de población son algunos de los factores a valorar.

 La realización de procesos como la minería de vertederos lleva asociado su correspondiente proyecto de remediación del espacio degradado. De esta manera, no sólo están asegurados los beneficios económicos procedentes de la recuperación del material o valorización energética del mismo, sino que se  obtienen un beneficio social y un beneficio ambiental relacionados con la recuperación de un espacio natural degradado.

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