Ahorro energético y gestión de residuos, claves en la sostenibilidad de las ciudades

Escrito por Greene

31 de enero de 2020

Fue en 1896 cuando Svante Arrhenius, un científico sueco, predijo en un estudio teórico e hipotético que si los niveles de CO2 aumentasen un 50%, el planeta sufriría un aumento de temperatura global de entre 5 y 6ºC, e identificó la economía industrial del ser humano como fuente de ese nuevo CO2 adicional en la atmósfera. Sin embargo, Arrehenius pensó que para que eso sucediera harían falta 3.000 años. Desgraciadamente su teoría fue demasiado optimista y, huelga decir, que en aquella época nadie tomó en serio sus predicciones ya que se consideraba que la actividad humana no podía influir en el cambio climático.

Hoy, en el año 2020, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas ha advertido que si no cesan los actuales niveles de emisiones de CO2 en la atmósfera en el plazo de una década, la temperatura global subirá en 2030 unos 3,4 grados centígrados aproximadamente, provocando sequías, inundaciones y otros desastres naturales que conllevarán hambrunas en los países más vulnerables y migraciones masivas.

Por ello cada vez son más las personas que se preocupan por cuidar del medio ambiente en todos los ámbitos de su vida, incluida en su contrato de luz. A causa de esta actual demanda de la sociedad, las compañías de luz ofrecen entre sus ofesrta las tarifas 100% renovables o tarifas ecológicas. Se trata de tarifas que garantizan que se comprará electricidad a productores de energía de fuentes renovables, como la energía solar o la eólica, por el equivalente del consumo de los clientes que hayan adquirido esta tarifa. Además, ahora es posible comparar tarifas eléctricas gracias a las nuevas herramientas online, por lo que puede contratarse la tarifa más económica. Al comparar tarifas de gas y eléctricas podemos seleccionar la modalidad de tarifa que deseamos, por lo que es posible hacer solo una confrontación entre las tarifas ecológicas.

Además de la contratación de tarifas ecológicas, podemos mejorar la sostenibilidad de las ciudades gracias a la gestión de residuos. A continuación enumeramos una serie de razones que explican por qué esta gestión es clave:

  • Cuando reciclamos estamos reduciendo notablemente el uso de energía que destinamos a la extracción de materia prima, transporte y fabricación de nueva mercancía. Este ahorro de energía supone también la reducción de emisiones de gases invernadero y por lo tanto, un medio vital para salvar a la humanidad del cambio climático. Por otro lado, también se reduce la polución en el aire, por lo que favorecemos nuestra salud respiratoria, especialmente en los niños, ya que son los más vulnerables.
  • Con la gestión de residuos, se reduce el uso de materias primas, como el plástico, el papel o el vidrio. Ahorramos en recursos naturales y permitimos que se conserven los bosques, que son nuestra principal fuente de oxígeno. Recuerda que un árbol es capaz de captar 150 kg de CO2 en un año.
  • Mediante el reciclaje también se fabrican nuevos objetos. Y desde hace algunos años, esta tendencia ha creado un nuevo concepto llamado ecodiseño, con el que se utilizan objetos para darles un uso completamente diferente.
  • La gestión de residuos también crea nuevos puestos de trabajo, ya que se necesita mucha mano de obra para tratar y gestionar todos los residuos que podrían ser reciclados. Se trata de una nueva economía que, además de permitir aumentar el poder adquisitivo de los ciudadanos, es compatible con el planeta.

¿Quieres saber más sobre cómo llevar una vida eco-friendly? Te invitamos a leer el siguiente artículo para que puedas seguir aprendiendo cómo cuidar el medio ambiente.

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